El Desarrollo neuroevolutivo y los valores trasmitidos al bebé

Genética y epigenética

¿Cómo afectan los cuidados del bebé a su desarrollo?. Fue uno de los primeros descubrimientos en los mecanismos epigenéticos, es decir aquellas formas de adaptación que tienen los seres vivos para que el entorno modifique sus capacidades genéticas. De este modo el ambiente nos modula para adaptarnos mejor.


Al nacer somos "exterogestantes"

Con este término quiero resaltar que un bebé humano, a diferencia de otro recién nacido de otra especie, incluso los primates, nacen con mayor madurez; por ejemplo una ovejita o ternero, nada mas nacer se tiene en pie en unos minutos y van a mamar a las ubres de su madre.

Se calcula que un bebé humano debería haber pasado 18 meses de gestación para equiparase a otros mamíferos en su madurez. Esta inmadurez nos hace más vulnerables y dependientes de la madre y el padre, pero por otro lado nos posibilita adaptarnos mucho más a un medio externo que puede cambiar. De este modo los humanos nos adaptamos igual al Polo Norte, que al desierto, cosa que otros animales no pueden de una forma tan rápida.

Si hay una cosa que nos hace especiales es la necesidad de socializarnos desde los primeros dias. Los recién nacidos ya ven de cerca y reconocen caras humanas, de modo que al olfato del resto de animales, usamos mucho la vista.

Reconocer la cara de su madre, de las personas que lo cuidan, va a ser fundamental para descubrir y relacionarse con un grupo que se ha especializado en su relación social grupal. Los humanos podemos vencer a muchos animales mediante el trabajo en grupo más que con la fuerza.

Para unos padres, saber que tu hijo recién nacido y lactante es capaz de interactuar, reconocer contactos, sonidos, olores y caras hace que la crianza en esos primeros meses con tanta demanda, sean meses de contemplación, intención y disfrute.


Vuestros cuidados el primer año van a marcar su futuro

¡Qué gran noticia!. Nueve meses esperando y por fin tras el parto, de una forma natural de tenerlo el brazos, acariciarle, darle el pecho, hablarle,...va a ser capital en su desarrollo. En el embarazo es más difícil saber qué hacer, cómo cuidarse, ¿qué es mejor Mozart o Wagner?, tras el parto es mucho más fácil, aunque requiera mayor dedicación, el mero hecho de verlo, tocarlo, hace un disfrute donde la "contemplación" se entiende como uno de los logros de la humanidad. Se le detectan gestos mientras duerme, reflejos como un bostezo, una sonrisa, las manos cerradas o abiertas, los reflejos innatos o arcaicos, que le ayudan a sobrevivir y el llanto. Sobre el llanto se podría escribir un tratado, es un sistema de alarma, una respuesta que ningún humano, incluso mamíferos de compañía como un perro, son incapaces de no reaccionar con preocupación a su audición. Es la mejor alarma para atenderle, hay que conocerla y manejarla bien.

¿Qué debe hacer un bebé en su primer año?

La observación de un hijo o hija desde su nacimiento nos llena de admiración. ¿Qué es lo que deben de hacer? ¿Cómo reaccionan a nuestros estímulos? ¿Que sienten?.

Un recién nacido lleva varios meses con una vida dentro de su madre, reaccionando a muchas cosas y con los 5 sentidos madurando. El olfato el primer de los sentidos en los seres vivos, esta muy vinculado a lo básico, a nuestra atracción, equilibrio y memoria y en estas fases es de gran importancia. El gusto intraútero degluten el líquido amniótico y después la leche. El tacto con mayor sensibilidad en labios, cara, manos y pies, reciben señales placenteras o de peligro, el oído ya intraútero reciben muchos ruidos transmitidos por la via sólida de su cuerpo inmerso en el líquido amniótico y la vista con una retina en un desarrollo avanzado capaz de discriminar luces y formas intra´utero y al nacer con un ojo algo hipermétrope ve bien a 25 cm, la distancia de la cara de su madre o quien lo coja a la altura del regazo. La retina tiene dos tipos de foto receptores: los bastones más abundantes que captan en blanco y negro y los conos menos abundantes que captan los colores, al nacer hay menos conos. Lo más sorprendente es que los bebés desde el nacimiento sienten mayor interés por el rostro humano, le gusta más un retrato de una cara humana que otra cosa y si el rostro es sonriente más.

Las escalas de desarrollo

Tanto a los Pediatras como a los padres, les interesa caber qué son capaces de hacer, pensar o reaccionar un nuevo ser desde el nacimiento en adelante. A efectos de valoración del desarrollo se elaboran tablas o escalas de lo que debe hacer el lactante sobre todo el primer año. Prácticamente cada país confeccionó la suya, son todas muy similares, aunque a mi me gusta la de la escuela de Munich, de los años 70 y 80 dado que están explicadas de forma muy clara.

Se valora la postura que adopta el lactante boca abajo, boca arriba, suspendido de nuestros brazos, capacidad de aprehensión de objetos, la capacidad de relacionarse socialmente y la adquisición del habla.


Los estudios del grupo de Pediatras de Munich se plasmó en una obra divulgativa que constaba de un programa de televisión en Babiera (Alemania) y un libro que se tradujo por el amigo Dr. Francisco Asensi Botet (Pediatra del Hospital Infantil "La Fe") se tituló  Los primeros 365 dias de la vida del niño,  esta agotado, pero se puede bajar de la página de la Universidad de Uazuay de Ecuador .

El Lenguaje

Hablamos para comunicarnos con nuestros iguales, somos animales sociales. Una capacidad cada vez mejor conocida, que se nace con un proyecto, pero que se debe desarrollar y aprender desde el nacimiento en los primeros meses y sobre todo el primer año. En la actualidad muchos estudios y sobre todo los realizados por la investigadora Patricia Khul. Aquí tenéis un enlace de una charla TED de la Dra. Khul, aunque esta en inglés se puede subtitular en español.


Control de esfínteres: o cuando piden pipí y caca.

¡Menudo respiro y descanso damos cuando el lactante del segundo al tercer año ya hace el pipí y la caca en su sitio!. Pero todo tiene su maduración.

LA MICCIÓN: Al poco de nacer, cuando ya toma bastante leche, orina cada 20 minutos al nacer y cada hora a los seis meses. Si hace calor o tenemos fiebre perdemos más agua por la transpiración de la piel y orinamos menos, si bebemos mucho orinamos más. Una forma de saber al poco de nacer que el bebé esta mamando bastante es ver que orina mucho y clarito. Después pasan por una etapa de maduración tras iniciar la marcha y poco a poco aprenden a controlar, primero el pipí y luego las deposiciones (la caca).

Nos preocupamos cuando no lo consiguen a los 5 años. Lo normal es que se consiga el control del pipí por la noche y luego por el día. Pueden haber pérdidas ocasionales.

Si por algún motivo se estriñen, pueden entrar en un círculo vicioso de dolor , miedo a hacerse daño...y pueden llegar a manchar la ropa interior o hacerse encima, se llama "encopresis".

Hay muchos métodos para enseñarles a hacer caca en el inodoro. Es curioso que como animales sociales, dormimos y comemos juntos mucho mejor y en cambio la eliminación de heces y orina suele ser un acto íntimo que hacemos mejor a solas, tras nuestra socialización.

Os dejo un enlace donde se plantea un método de enseñar al lactante o niño pequeño todavía con pañal para facilitar el paso a hacer de vientre de forma autónoma, basado en las enseñanzas de la Dra. Montessori: